Aquí les comparto esta oración de Gonzalo Báez Camargo, para esos momentos en que no se te ocurre qué decirle a Dios. A mí en particular me inspira a la humildad y al abandono en Dios, cuando me encuentro en una situación sin una aparente solución. Me recuerda que Dios es El que todo lo puede y El me que dará los recursos para salir adelante.
- Martha Miranda
Señor y dueño mío:
cuando las sombras bajan
y se recuesta a agonizar la tarde
en la vertiente azul de la montaña,
y el aire está cuajado de silencios
y se me va quedando sola el alma,
ven a mí… ¡Te convido
a que en mi corazón hagas morada!
¡Entra, Señor! Más ruégote no mires
cómo es de oscura y fría mi cabaña.
En mi fogón ya sólo quedan las cenizas
y ni siquiera hay aceite en mi lámpara.
Mas Tú, que eres mi Luz y eres mi Fuego,
en lámpara y fogón harás arder tu llama.
¡Entra, Señor! Aquí junto a la puerta,
deja que te descalce las sandalias,
y que los pies llagados por mi culpa
te lave con mis lágrimas
y que en unción de besos trueque
los óleos y perfumes que me faltan.
Puesta la mesa está… pero vacía.
Ya lo ves, mi Señor, no tengo nada.
Sólo podría compartir contigo
mi sed, mi hambre y mi pobreza máxima.
Pero sé que en tu alforja
me traes el pan y el vino y la sal y el agua.
De lo tuyo me das, pues todo es tuyo.
De lo tuyo te doy, pues mío es nada.
Tú eres mi huésped y mi anfitrión y cena.
Tú mismo te me entregas como dádiva:
Tú mismo, Pan de Vida, Vino eterno.
Cuerpo y Sangre que me alimentan y salvan.
Y tras el Santo y redentor convivio,
quédate mi Señor: no te me vayas.
Me sentaré a tus pies humildemente,
yo que soy nada,
para seguir viviendo con tu vida
y siendo con tu ser y con tu gracia.
Colma de tu presencia Dueño mío,
ésta, del corazón pobre cabaña.
Ya para siempre tuya, pues la tienes
con tu dolor y con tu amor ganada.
Estando Tú conmigo, ya no me importa
que afuera acabe el día y que en la opaca
marea de las sombras naufrague la montaña.
Cuando la noche, al fin, en torno impere,
Tú para siempre alumbrarás mi alma.
-Gonzalo Báez Camargo
sábado, 26 de enero de 2008
miércoles, 16 de enero de 2008
Oración ante el Santísimo Sacramento
Una manera de orar es realizar una visita al Santísimo Sacramento. En casi todas las iglesias se tiene una capilla aparte o un lugar especialmente arreglado en el que se encuentra Jesús Eucarístia expuesto. El ambiente tranquilo y la presencia visual de Jesús Eucarístía te puede ayudar a enfocar tus pensamientos para que escuches mejor lo que Dios quiere decirte. ¿Por qué no te animas y la próxima vez que pases por una iglesia te detienes unos minutos?
1. Toma conciencia de quién eres
Eres una persona con virtudes y defectos, aciertos y errores, buenas y malas obras. Pero a final de cuentas también un hijo de Dios, que te ama tanto que fue capaz de dar a su propio Hijo para salvarte. Vales la Sangre Preciosa del Hijo de Dios.
2. Toma conciencia ante Quién estás
¿Quién es Dios? ¿Qué es lo que conoces de Él? ¿Cómo se manifiesta en tu vida?
Me gusta acordarme de la definición de Dios que aprendí en el catecismo: "Dios es nuestro padre, bueno y cariñoso, que todo lo sabe, que puede hacer todo lo que quiere, y que creó las cosas del cielo y de la Tierra".
3. Ahora solamente pon atención.
¿En qué piensas? ¿Qué te preocupa? ¿Qué te viene a la mente?
Utiliza esos pensamientos para platicar con Dios. Es por allí por donde Él te quiere hablar.
¿A qué conclusión llegas?
¿Qué estás dispuesto a hacer al respecto?
Si no se te ocurre nada o te sientes vacío, ¿de qué te gustaría estuviera llena tu vida?
- Martha Miranda
La Presencia de Dios intimida (¿Será por eso que las bancas de atrás son las que primero se llenan?) Tal vez no se te ocurra mucho qué decir, te dé sueño o tal vez hasta te aburras un poco. Pero está bien. Como cuando estamos con alguien a quien queremos y nos da mucha alegría simplemente verlo. O cuando, en medio de una gran tristeza no encontramos palabras para consolar al amigo que sufre, y solamente podemos darle la mano, o quedarnos allí, en silencio. Una vez una amiga que sufrió una grán perdida me comentaba que ante el impacto de la mala noticia ni siquiera recuerda de qué manera "funcionaba" durante los días siguientes o las palabras de consuelo que le decían. Lo único que recuerda es la presencia de las personas que la fueron a visitar. Si de esta manera la presencia humana, creatura de Dios, puede ser fuente de alegría, consuelo y solidaridad, imagínate cuánto más puede hacer en nosotros la cercanía de Dios.
Ahora, mientras estás allí, ¿qué hacer?
Aquí te pongo unas sugerencias:
1. Toma conciencia de quién eres
Eres una persona con virtudes y defectos, aciertos y errores, buenas y malas obras. Pero a final de cuentas también un hijo de Dios, que te ama tanto que fue capaz de dar a su propio Hijo para salvarte. Vales la Sangre Preciosa del Hijo de Dios.
2. Toma conciencia ante Quién estás
¿Quién es Dios? ¿Qué es lo que conoces de Él? ¿Cómo se manifiesta en tu vida?
Me gusta acordarme de la definición de Dios que aprendí en el catecismo: "Dios es nuestro padre, bueno y cariñoso, que todo lo sabe, que puede hacer todo lo que quiere, y que creó las cosas del cielo y de la Tierra".
3. Ahora solamente pon atención.
¿En qué piensas? ¿Qué te preocupa? ¿Qué te viene a la mente?
Utiliza esos pensamientos para platicar con Dios. Es por allí por donde Él te quiere hablar.
¿A qué conclusión llegas?
¿Qué estás dispuesto a hacer al respecto?
Si no se te ocurre nada o te sientes vacío, ¿de qué te gustaría estuviera llena tu vida?
- Martha Miranda
jueves, 10 de enero de 2008
David M. Bailey alaba al Señor
Me permito publicar un video que nos ha recomendado nuestro querido Juan Algara:
"Les recomiendo un excelente canta-autor, aparte de fino guitarrista llamado David M. Bailey. Tiene un tumor en el cerebro y le dictaminaron que moriría en pocos meses. Decidió alabar al Señor en ese tiempo, dejó su trabaja corporativo y tomó su guitarra. Eso fue hace 11 años..."
- Maria Isabel Román
"Les recomiendo un excelente canta-autor, aparte de fino guitarrista llamado David M. Bailey. Tiene un tumor en el cerebro y le dictaminaron que moriría en pocos meses. Decidió alabar al Señor en ese tiempo, dejó su trabaja corporativo y tomó su guitarra. Eso fue hace 11 años..."
- Maria Isabel Román
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